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Consejos


07/04/2015

Alergias primaverales

Las temperaturas suben y la flora se renueva, síntomas inconfundibles de que la primavera ha llamado a nuestra puerta, y aunque parezca complicado de creer, no todo el mundo se alegra de la noticia. Un porcentaje de población cada vez mayor espera con su botiquín preparado la temida “fiebre del heno”.

La alergia al polen, conocida popularmente como fiebre del heno, es una respuesta exagerada del sistema defensivo de nuestro cuerpo a los alérgenos procedentes de plantas y arbustos que circulan por el aire. Estornudos, secreción nasal y picor ocular son algunos de los síntomas que presenta esta alergia estacional en un cuadro clínico típico.

En la Península Ibérica las concentraciones de polen son tan elevadas que suponen un problema de salud muy importante. La meseta, con su clima continental, es la zona de España con  mayor concentración de polen por metro cúbico de aire. Por su parte, en las zonas de clima oceánico la causa más importante de alergia respiratoria son los ácaros, siendo el polen un problema de menor consideración, representando aproximadamente el 20% de las alergias.  

La cantidad de alérgenos de polen durante la primavera dependerá del clima de las estaciones anteriores. Mientras que las jornadas de viento y calor favorecen su difusión, las lluvias intensas disminuyen su presencia en el ambiente. 

GRAMINEA O PARIETARIA

La gramínea es una planta herbácea típica en las zonas de interior, aunque se encuentra con facilidad en casi cualquier rincón del noroeste peninsular. Las gramíneas de crecimiento espontáneo son la principal causa de polinosis en Galicia.  Aunque su periodo de floración se extiende desde marzo hasta septiembre, los  meses de mayor intensidad son junio y julio.   

Por su parte, la parietaria, maleza de la que nos sonara la temida prima ortiga,  constituye una de las alergias más típicas de las zonas costeras.  Es muy común en las provincias de Lugo y Coruña, especialmente en regiones como Muros o A Costa da Morte. La parietaria es la planta con el proceso de polinización más largo, llegando a durar hasta nueve meses. 

Pero además de tener periodos de polinización muy diferentes, la gramínea y la parietaria suelen ser reactivas en diferentes periodos de la vida de una persona.  Mientras que los síntomas de polinosis por gramíneas son más comunes en jóvenes, las alergias por parietaria se dan  mayormente en adultos.  Lamentablemente, una persona que de joven ha sido alérgica al polen de gramínea sufre una predisposición a ser también alérgico al polen de parietaria.

La concentración de granos de pólenes considerada reactiva oscila entre los 20 - 50 gr./m3,  aunque varían según la procedencia del alérgeno y  la persona. Mientras que un alérgico “novel”, por regla general, será únicamente reactivos a niveles de concentración de polen muy elevados, una persona que lleva varias semanas sufriendo esta dolencia puede reaccionar ante unos niveles mínimos.

REMEDIOS NATURALES 

Las farmacias preparan sus estanterías con las medicinas más acordes a las exigencias de los consumidores de hoy. Pastillas homeopáticas,  sprays basados en medicina alopática y antihistamínicos de segunda generación son los productos más demandados para acabar con la rinitis y la conjuntivitis. Quedándose en un segundo plano los antihistamínicos de primera generación y los corticoides.  Un  mundo con cada vez más alternativas naturales para los escépticos a los efectos secundarios de las medicinas ya definidas como   “del ayer”. 

Algunos de los remedios más efectivos y naturales no requieren ni parar en una farmacia. A  continuación cuatro de ellos:

1. LA DIETA NO ALERGÉNICA. Se trata de prevenir la alergia al polen a través de una alimentación libre de alérgenos. Se basa en la idea de que si el cuerpo ya está inundado de disparadores de alergias por los alimentos que ingerimos , el sistema inmunológico estará predispuesto a reaccionar ante alérgenos externos.  Sara Rodríguez confirma nuestra teoría: “Efectivamente , una persona que sufre una alergia al polen debe conocer que otros alérgenos afectan negativamente su cuerpo.  Sin duda lo más aconsejable es hacerse una prueba de intolerancia alimenticia.  Mucha gente es intolerante o alérgica a determinados alimentos y no lo sabe. Las intolerancias alimentarias son una de las principales causantes de futuras alergias” 

2.  LA MIEL COMO INMUNOTERAPIA HOMEOPÁTICA. Las abejas cuando recolectan el néctar en las flores, recogen inadvertidamente granos de polen, los cuales se introducen en la miel que nosotros debemos consumir para realizar esta inmunoterapia homeopática. Consiste en introducir en el cuerpo una dosis diminuta de un alérgeno para reducir la sensibilidad al mismo. Este remedio funciona mejor con una dosis diaria durante varias semanas o meses antes de que inicie la temporada de alergias.   

3.  VITAMINA C. La vitamina C funciona como un estabilizador de mastocitos, haciendo que estos sean menos reactivos a los síntomas de la alergia. Los mastocitos son unas células que expuestas a un alérgeno liberan la histamina, la cual en el torrente sanguíneo causa síntomas como estornudos, ojos irritados o flujo nasal.  “Una persona alérgica que decida seguir este remedio debe considerar la posibilidad a ser reactiva también a los alérgenos presentes en la fruta, por lo que quizás la mejor opción sea que la vitamina C se obtenga de una fuente sintética” aclara Sara. 

4. IRRIGACIÓN NASAL. Una forma de reducir los síntomas de la alergia es lavarse los alérgenos del polen que se quedan atrapados en la cavidad nasal con una solución de agua con sal, estas soluciones pueden comprar en una farmacia o hacerse en casa.   Existen en el mercado filtros anti polen para colocarse directamente en la nariz. 



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